Mata Gavidia (1985) exponía en su texto
como la palabra necesita ser metafísica, trascender, para ser expresiva. Es por
esto que hablar de metafísica a través de la palabra se convierte en algo
complicado. El Ser, como objeto de estudio de la metafísica, tiene muchas
formas de comprenderse. Sin embargo, para poder expresarlo debemos caer en la
convencionalidad del lenguaje. Es debido a esto que Heidegger (2001) en su
texto “Gramática y etimología de «ser»” se centra en trabajar la palabra ser
como tal, a través de su composición gramatical y etimológica, en un intento de
comprender al Ser más allá “de una palabra vacía y una significación que se
evanece.” Para Heidegger la esencia del
lenguaje en si se encuentra estrechamente ligado al ente y al Ser, pues estos
dos elementos pueden compararse con la “langue” y “parole” que Saussure plantea
en su lingüística.
Respecto a la gramática, Heidegger trabaja
como la forma infinitiva del verbo ser se ha establecido de tal manera que se ha
convertido en un sustantivo. Esto se debe principalmente a que el Ser en sí
mismo representa presencia, existencia, algo que no es finito. Ante esto para
poder hacer referencia a esta carga se debe buscar una manera de reflejar esa
estabilidad que tiene dentro de sí, lo cual se plasma en “modus infinitivus” de
la palabra. Pues con esta forma se denota que el termino no ha sufrido
flexiones que la modifican. Este modo carga consigo la misma ilimitación e
indeterminación que caracteriza al Ser cuando no se encuentra determinado por
un Ente. A nivel etimológico, Heidegger nota que las formas verbales del ser
tienen origen en tres raíces individuales con significaciones diferentes y, sin
embargo, significan características que se encuentran en el Ser: Asus, de origen sanscrito, que significa
lo que vive, aquello que se sostiene. Bhu,
de raíz indogermánica, siendo aquello que se sostiene o pertenece en sí mismo.
Y finalmente Wesen, de raíces germánicas, que se manifiesta en las
conjugaciones del verbo, que manifiesta aquello se mantiene.
Ante este trabajo que realiza Heidegger,
concluyo que las forma gramatical y etimológica de la palabra ser, si bien
determinan y limitan la propia metafísica de la palabra, guardan en si una
relación íntima entre lo que el Ser, como sustantivo, significa para la
metafísica.
Referencias
Heidegger, M. (2001). Gramática y etimología de «ser». En: Introducción a la metafísica. Sitio web: http://www.libroesoterico.com/biblioteca/metafisica/Heidegger%20Martin-Introduccion-a-la-metafisica.pdf
Mata, J. (1985) “La metafísica, periplo del ser”. Guatemala: USAC.
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