viernes, 17 de marzo de 2017

El ser como palabra

Mata Gavidia (1985) exponía en su texto como la palabra necesita ser metafísica, trascender, para ser expresiva. Es por esto que hablar de metafísica a través de la palabra se convierte en algo complicado. El Ser, como objeto de estudio de la metafísica, tiene muchas formas de comprenderse. Sin embargo, para poder expresarlo debemos caer en la convencionalidad del lenguaje. Es debido a esto que Heidegger (2001) en su texto “Gramática y etimología de «ser»” se centra en trabajar la palabra ser como tal, a través de su composición gramatical y etimológica, en un intento de comprender al Ser más allá “de una palabra vacía y una significación que se evanece.”  Para Heidegger la esencia del lenguaje en si se encuentra estrechamente ligado al ente y al Ser, pues estos dos elementos pueden compararse con la “langue” y “parole” que Saussure plantea en su lingüística.

Respecto a la gramática, Heidegger trabaja como la forma infinitiva del verbo ser se ha establecido de tal manera que se ha convertido en un sustantivo. Esto se debe principalmente a que el Ser en sí mismo representa presencia, existencia, algo que no es finito. Ante esto para poder hacer referencia a esta carga se debe buscar una manera de reflejar esa estabilidad que tiene dentro de sí, lo cual se plasma en “modus infinitivus” de la palabra. Pues con esta forma se denota que el termino no ha sufrido flexiones que la modifican. Este modo carga consigo la misma ilimitación e indeterminación que caracteriza al Ser cuando no se encuentra determinado por un Ente. A nivel etimológico, Heidegger nota que las formas verbales del ser tienen origen en tres raíces individuales con significaciones diferentes y, sin embargo, significan características que se encuentran en el Ser: Asus, de origen sanscrito, que significa lo que vive, aquello que se sostiene. Bhu, de raíz indogermánica, siendo aquello que se sostiene o pertenece en sí mismo. Y finalmente Wesen, de raíces germánicas, que se manifiesta en las conjugaciones del verbo, que manifiesta aquello se mantiene.

Ante este trabajo que realiza Heidegger, concluyo que las forma gramatical y etimológica de la palabra ser, si bien determinan y limitan la propia metafísica de la palabra, guardan en si una relación íntima entre lo que el Ser, como sustantivo, significa para la metafísica.

Referencias
Heidegger, M. (2001). Gramática y etimología de «ser». En: Introducción a la metafísica. Sitio web: http://www.libroesoterico.com/biblioteca/metafisica/Heidegger%20Martin-Introduccion-a-la-metafisica.pdf


Mata, J. (1985) “La metafísica, periplo del ser”. Guatemala: USAC.

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