Aristóteles, en la Metafísica, establece
como su objeto central de estudia a las causas, los principios y elementos de
la sustancia. Sin embargo, a lo largo de todo el texto lo que resalta acerca de
estas sustancias es su multiplicidad o equivocidad, debido a esto no puede
darse una definición única de estos conceptos. “[…] el ser se dice equívocamente…”
(Aristóteles, p. 70)
La sustancia puede ser materia, un cuerpo simple como lo es la tierra o el sol,
a su vez puede ser enunciados cuyo predicado no recae sobre un sujeto, como el
alma en los animales. Inclusive puede llegar a comprenderse a la sustancia como
números. De la misma manera que la sustancia no pude definirse de manera
tajante, sus causas también se presentan en diferentes especies. Desde lo
material hasta la finitud, pasando por lo que se mantiene estable o no: la
quietud. A partir de esta diversidad Aristóteles termina preguntándose si, al
encontrarse frente a estas realidades diferentes, lo que debería de hacerse es
tratar de distinguir las causas de cada una de estas. “Puesto que las causas se dicen en varios sentidos, es preciso enunciar
todas las causas posibles.” (Aristóteles, p. 117) Ante esto, considero que
si bien existe una diversidad no puede abarcarse toda esta al momento de querer
hablar.
A
mi parecer lo que Aristóteles trata de expresar en la Metafísica es el hecho de
que la sustancias y sus causas se caracterizan por ser múltiples. Él no busca
el encontrar y enumerar cada causa, simplemente quiere hacerle entender a su
lector que no existe una especie única o ultima de la sustancia. Es por eso que
él propone enunciar las causas más próximas de una sustancia al momento de
querer estudiarla y no querer abarcar cada una de sus posibilidades. Esto me
hace recordar a lo que decía el padre Gallo en su texto “El acontecer” al decir
que “el término «es» generalmente no se da solo sino determinado: es hierro, es
agua, es viento […] Lo cual nos conduce a la observación de un contenido
definible, no al mero acto de existir.” (El acontecer, 2016, p.3)
Considero
que este acercarse al ser de una manera determinada, ya sea a través de la
fenomenología u otro método, es la forma en la que podemos evitar caer en un
ciclo cuyo fin no existe. Al mismo tiempo puedo comprender el por qué en un
momento se llamó a la metafísica la filosofía primera. No es solo debido a que
la metafísica se encarga de estudiar el ser, el cual es considerado como algo
que todos los fenómenos comparten, algo que es primero a todas las causas
posibles de este, si no al hecho que el camino de la filosofía no tiene como
fin una verdad universal, si no el reflexionar acerca de los fenómenos que se le
presentan al individuo, partiendo de cada una de sus posibles manifestaciones.
Referencias
Aristóteles. (s.f.). Metafísica. Recuperado de: http://www.mercaba.org/Filosofia/HT/metafisica.PDF
Gallo, A. “Introducción”. En: El acontecer. Metafísica desde la fenomenología
(pp. 3-17); Guatemala: URL, 2016.
Me parece una buena introducción para recibir un curso de Aristoteles. Si fuese un estudiante que va a adentrarse a una clase sobre la filosofía de Aristoteles estaría complacido con tu introducción porque es como una vista de pájaro a la manera en que El Filosofo se adentra al problema. Es el enfoque adecuado para comprender la relatividad del ser. Sin embargo creo que no solo nos debemos quedar con la sustancia. Es cierto que "el ser principal" en Aristoteles es la sustancia por que todo a lo que le podemos llamar ser tiende hacia ella pero no encuentro los "otros seres" en tu trabajo, y volviendo a la situación hipotética de que soy un estudiante y ya habiendo leído "La Metafísica" creo que habría que tocar "el ser " de una manera mas general. Aun así comprendo que tu lo hayas hecho con otro motivo. Ya perdí el objeto del comentario... Moving on, creo que el ser no debe ser acercado de una manera determinada. Una manera determinada encierra el ser en el ente y confundimos "el ser" con "un ser" si me permites la unicidad. También difiero acerca del fin de la filosofía en la verdad universal. Digo pare explicarme mejor, con "una verdad universal" se dicen tres cosas: la unicidad de la verdad, la verdad en lo universal, y lo universal único. Y los tres son lo mismo solo en relación semántica. Hoy en día la unicidad de la verdad fue cambiado por un relativismo absurdo donde hay muchas verdades. La verdad en lo universal cae ante "un verdad una persona". Aquella creencia en que hay una verdad por cada persona. Y lo universal único se ha perdido. La subjetividad del universo gana y se convierte en la perspectiva, en la circunstancia, en el contexto temporal y momentáneo. Todo esto me parece inútil. Creo que la filosofía ahora no busca una verdad universal, pero tampoco múltiples, ni circunstanciales, ni relativas. Creo que ahora busca un universal verdadero. Un "Todo" cierto y certero. Alejada de la verdad particular, subjetiva, relativa e individualizante.
ResponderBorrarBuena distinción esa entre ser y ente. Es clave. Buenas reflexiones polémicas sobre el relativismo.
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