viernes, 3 de marzo de 2017

El ser es también contradicción (texto 4)

Claudia Rodríguez

Luego del esfuerzo que Platón hace por revelar que el sofista tiene un loable esfuerzo opacado por la confusión de la falsa vanidad con la sabiduría, se muestra una perspectiva del ser que por ser borrosa  parece poco comprensible y por lo tanto difícil de creer.  Esta carencia de claridad es parte de la naturaleza, es cómo el ser se presenta sin ánimo de revelarse fácilmente ante seres que buscan su comprensión bajo un logos que les permita de cierta forma dominarlo. La contradicción se contempla desde que Platón recapitula las maneras en las que se apareció el sofista, siendo esta última la forma de un contradictor. Luego la contradicción se retoma con más fuerza cuando cita a Parménides y explica que lo que no-es no puede aplicarse a las cosas que son. El énfasis está en demostrar que un no-algo no puede ser porque se necesita de algo para negarlo. Sin embargo no podemos perder de vista que la negación no es necesariamente la no existencia, el papel de la negación aquí es la de un no-ser relativo.

En el caso de referirse a la nada, esta tampoco es un no-algo puesto que un no-algo sigue siendo una negación de algo y la nada por definición no es algo ni tampoco un no-algo. Al carecer la nada de un señalamiento o de una forma de nombrar lo que abarca la misma, nos enfrentamos a lo que podrían ser incapacidades del lenguaje o la incapacidad de en realidad formular este concepto de lo que la nada sería. Los sofistas trataban de manipular la verdad, de acuerdo a Platón la habilidad que los sofistas tienen de hacer creer cualquier cosa a los jóvenes ha disfrazado el no-ser como algo concebible, han de cierta forma, generalizado el no-ser relativo. Sin embargo, la magia y artimaña del sofista no nos desvía pero tampoco nos aleja completamente de la “verdad”.  En cuanto a la verdad o falsedad, no debemos confundir las cualidades de certeza con la existencia de las mismas porque aún lo falso existe. Sin lo falso no existiría lo verdadero, como sin la luz no existiría la oscuridad. Aun así lo que es verdadero o falso es, y lo falso no es un no-ser solo porque es falso.


Platón hace uso de la contradicción que la sofistica provoca para comprobar que lo que no es, de cierto modo es. Así un rotundo relativismo podría ahogarnos en miles de conceptos y ejemplos de cómo todo es cuestión de perspectiva y punto de referencia. Sin embargo, en el caso del ser, la capacidad de abarcar todo pero no nada es un misterio que enriquece al mismo ser. El ser existe y se manifiesta en muchas cosas y al mismo tiempo tiene la capacidad de no ser mientras es. La contradicción es entonces una forma del ser, una cualidad y un sentido del ser que aunque parece incomprensible puede ser vigente. El ser así tiene un poco de no ser y esta es la contradicción más importante.

2 comentarios:

  1. TERCER COMENTARIO Javier Flores 1277817

    Parecería que redundas en algún punto de tu texto, pero no, son los límites del lenguaje o nuestra conciencia misma la que no puede abarcar lo inmenso que puede resultar la nada. Si pensamos en la nada como una palabra que abarca todo lo que no es, pareciera una contradicción, y si nada más pensamos la nada como un vacío oscuro, infinito, silencioso en el que no se emiten pensamientos ni hay reacciones, seguro abrimos los ojos repentinamente algo asustados. Todo lo que pensemos, hablemos, y tratemos de expresar con respecto al no ser, al no estar, siempre se ve contaminado por nuestra experiencia del ser, del estar, del existir; es algo parecido a tratar de imaginar la muerte. No podemos hacer tal cosa porque estamos vivos; o sea, claro que podemos especular e inventarnos una y mil historias acerca del más allá, pero nunca podremos ni experimentar la muerte, porque, paradójicamente cuando lo hagamos ya ni sabremos que nos llegó la hora, y creo que es lo mismo con la nada. El sólo hecho de pensar esto y escribirlo acá ya me incomodó un poco, existencialmente hablando. Muy buena reflexión la tuya.

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    1. Respecto de la muerte, y por extensión la nada, ¿no será que podemos considerarla como acto, como morir, parte integral de la vida, y entonces hablar de ella desde esa perspectiva?

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