En su
poema “Sobre la naturaleza”, Parménides en uno de los versos india que “pensar y ser son lo mismo” (3,1), esto
debido a que el pensar es la única manera de afirmar y lograr aprehender al
Ser. Ante esta afirmación cabe hacer la aclaración que, a diferencia de los
autores antes trabajados, para Parménides el Ser y el Ente parecieran ser uno
solo. “Es necesario decir y pensar que el
ente permanece: pues es el ser.” (6,1) Tanto para Aristóteles como para
Heidegger el Ser y Ente van juntos, no pueden separarse. Pero no llegan a ser
lo mismo, pues el Ente es la forma en la que el individuo puede acercarse al
Ser. Sin embargo, Parménides plantea que el Ente es lo que permanece, es
inmóvil, continuo e inmutable, una totalidad. “[…] Sin el ente, al cual se refiere, no hallaras el pensar; pues nunca
es o será uno fuera del ente pues el destino lo dejó sujeto a ser compacto,
inmóvil.” (8, 34-38) Sin Ente no hay pensamiento y dado que para Parménides
el Ente comparte las mimas características que los demás autores le otorgan al
Ser, puede decirse que entonces sin Ser no es posible el pensamiento.
Todo lo
planteado anteriormente me hace preguntarme acerca de la estrecha relación
entre el Ser y el Ente. En lo personal difiero del concepto que Parménides
trabaja respecto al Ente. El Ente si bien es la forma en la que se logra
abstraer al Ser no es inmóvil ni estático como lo hace parecer Parménides. El
Ente, para mí, es el fenómeno que el individuo experimenta, el cual tiene
muchas manifestaciones, y a través de un proceso racional logra acercarse al
Ser. Por lo que respondo que no, a la pregunta de si pensar y ser son lo mismo.
El pensamiento es la forma de aprehender al Ser que el Ente representa. El Ser
existe por sí mismo, el pensamiento es solamente una de las tantas formas en
que se puede comprender el Ser.
Comentario 2
ResponderBorrarEstoy de acuerdo cuando afirmas el Ente no es como lo plantea Parménides, como algo inmóvil, inmutable y continuo. En primer lugar, el Ente, en mi opinión, es la forma en la que el sujeto puede experimentar al ser porque este contiene al ser. Es como la imagen del ser que se nos presenta. Además, Parménides relaciona al Ente con el pensamiento. Es cierto que el Ser y el Ente tienen una relación en la que uno no podría existir sin el otro y esto confirma que de ninguno de los dos se puede decir que son continuos e inmutables. Por eso el Ente no puede ser algo inmutable que no cambia nunca, porque el ser tiene muchas formas o manifestaciones y este ser, al igual que el pensamiento, va cambiando con el tiempo. El ser, en mi opinión, no permanece ni se mantienen en una sola forma, pues el ser de las cosas siempre va cambiando. Así que, el decir que el Ente no cambia y permanece, es como decir que el ser está obligado a seguir ese “molde” que es establecido por el Ente y esto no sería correcto, se estaría limitando al Ser.
Además, como siempre se ha afirmado, el Ser se dice y se expresa de muchas maneras. Esta es otra demostración de que el Ser es algo que no se puede delimitar con un Ente fijo, como el que sugiere Parménides. Por ejemplo, el Ser se puede entender como “la forma de ser” de algo, y la forma en que algo o alguien es siempre cambia, es todo un proceso. Y como el Ser está ligado al Ente, este en cierta forma se adapta al Ser que está manifestando, para que pueda ser experimentado de la manera más exacta. El Ente y el Ser siempre tienden a cambiar y no se les puede delimitar a una sola cosa.
Sofía Gonzalez Paiz
Carné: 1115116
Interesante. Buena distinción entre ente y ser, aun conservando su estrecha relación. Son temas difíciles.
BorrarPAULINA MÉNDEZ COMENTARIO 4
ResponderBorrarPienso que tu análisis tiene un estilo muy Descartiano, donde se antepone el uso de la razón y el pensamiento ante la existencia. Como si esta prescindiera de la razón. Creo que es muy bueno que utilices referencias de autores que hablaron sobre el ser y el Ente siglos posteriores como Heidegger, sin embargo, creo debes tener cuidado porque a pesar de hablar del mismo concepto el uso es sumamente distinto en Parménides y en Heidegger. Creo que te enredaste un poco entre los conceptos de ente y ser, y le diste al ente un significado más complejo y superior que el que plantea Parménides en su poema sobre la naturaleza. Como tu bien expones Parménides comienza a colocarse frente a la alternativa más amplia que pueda uno enfrentar, ante las dos máximas posibilidades pensables: o hay algo, algo es, es decir, hay ente; o bien no hay nada. Parménides según mi perspectiva, a pesar de acotar mucha a la razón resulta siendo un tanto, sutilmente empirista ya que para el ente. La cosa o el objeto material, es el ser y sin este no hay nada. Entonces pregunto ¿Dónde está el predominio de la razón entonces? ¿Dónde está la idea que prevalece y supera a la materia? Por ende, es preciso concluir afirmando decisivamente el primer miembro de la alternativa, es decir, que “es”. Pero si hay algo, si algo “es”, a ese algo se le llamara ente. Entonces el ente es necesario.
Ojo con algunas palabras: Descartiano (cartesiano), prescindiera (¿dependiera?). El racionalismo se expresaría en Parménides en la enigmática equiparación entre nous (intelecto, intuición racional) y ente (o ser).
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