domingo, 30 de abril de 2017

Reseña de La Ética demostrada según el orden geométrico de Baruch de Spinoza.

En La Ética demostrada según el orden geométrico, Spinoza nos presenta su concepción metafísica de la realidad. Spinoza es el primer pensador de la edad moderna que pone en su lugar al hombre, tomándolo como centro del universo, pero al mismo tiempo limitándolo, mostrándole su pequeñez ante una realidad que se le presenta inmensa. Para Spinoza las dimensiones de la realidad son infinitas, y aún peor, el hombre solamente puede acceder a dos de ellas, ósea, lo que en Descartes se conoce como la red cogitans y la res extensa, aunque también refutara esta dualidad cartesiana para decir que ambas son dos manifestaciones diferentes de la misma percepción. Al plantearle al hombre su pequeñez ante los misterios del mundo, Spinoza defiende también la idea de que el mundo sea infinito. Algo en constante movimiento, en infinito cambio, crecimiento y proyección.

Otra de las ideas fundamentales en la ética spinoziana es igualar a Dios con la Naturaleza, por ende, todas las cosas que cohabitan o coexisten con nosotros son, en cierta medida, una parte o extensión de Dios. Este está en alguna forma en nosotros, siempre. Nosotros somos una parte de Dios. Pero, este Dios está también supeditado a la razón, o Naturaleza divina. La razón fluye en el aire en el que habita Dios, pues sino no podría crear todo lo que hay y existe. Todo es Dios.

La conducta humana está inevitablemente sujeta a su ser afectivo. Y este lo hace actuar de tal o cual manera, de cometer errores o aciertos, etc. La Ética entonces es el estudio de las afecciones prediciendo el desenlace de nuestros actos, y señalando de qué manera actuara determinado individuo u objeto.

Sólo se debe actuar con conocimiento de causa, pues todo se somete a la relación causa y efecto (interesante similitud con las leyes de Newton, publicadas 10 años después), por lo que, si conocemos la causa, también se conoce el efecto y por eso podemos predecir y entender el porqué de cada una. No solamente de las leyes de Newton, sino de una de las bases fundamentales de cualquier ciencia moderna.

Aunque Dios no deja de ser el gran maestro, el titiritero, sí vemos cómo lo relativiza, poniéndolo en un plano de igual a igual con la naturaleza. Pero, al mismo tiempo, es el único ser que tiene acceso a todas las dimensiones de la realidad, pues todas las realidades son en cierta forma una parte de él. 


Baruch de Spinosa. (1980). Ética demostrada según el orden geométrico. Madrid: Ediciones Orbis.

2 comentarios:

  1. Si bien estoy de acuerdo con parte de lo planteado en el texto anterior. Principalmente con la idea de la Ética, que trabaja Baruch de Spinoza, como una propuesta que busca estudiar las afecciones y pasiones. Esta busca ser un medio para que el individuo tome conciencia de sus afectos y sea capaz de actuar por medio de la razón y no las pasiones. Lo cual se logra al saber que toda acción tiene un afecto. Sin embargo, con lo que no estoy de acuerdo con la idea de Dios como titiritero. "Dios no deja de ser el gran maestro, el titiritero". Considero que si bien Spinoza parte de la idea de Dios como causa efectiva de todos sus atributos, el hecho que como el autor del texto comenta "lo relativiza, poniéndolo en un plano de igual a igual con la naturaleza", elimina ese título de titiritero. Para Spinoza, Dios es el ser por lo que todo lo demás es posible. Somos, y todo lo que nos rodea, atributos de él. Sin embargo, considero que el Dios de Spinoza no puede pensarse como ese Dios que todo lo sabe y que tiene todo planeado. La idea que una hoja se mueve o no por la voluntad de Dios no cabe en la propuesta de Spinoza. Esto debido a que para este autor Dios no tiene voluntad. Dios en este caso, como en el caso de Descartes, son aquello que permite que el hombre tenga conciencia. Pues finalmente si somos finitos debe existir algo infinito. Es por eso que el llamar a dios como el gran maestro o titiritero en este caso no me parece lo más adecuado. En lo personal al hablar del Dios de Spinoza considero que Dios es el medio por el que las cosas existen, no la razón final de estas.

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    1. Buena precisión. "Titiritero" también connota algo como manejador caprichoso -nada qué ver con el Dios de la regularidad natural de Spinoza.

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