Las reflexiones realizadas por Spinoza
en su obra “Ética demostrada según el orden geométrico” giran todas entorno a
un mismo tema: Dios. Para el autor Dios es la causa eficiente de todas las
cosas, pues todas terminan siendo atributos o resultados del mismo. Pareciera
ser posible, entonces decir, que el conocimiento de las cosas permite al
individuo acercarse a Dios. Dentro de los temas que Spinoza trabaja se
encuentra la relación entre mente y cuerpo, pues finalmente es gracias a estos
que somos capaces de experimentar y comprender, siendo este último un acto
puramente humano. Si bien Descartes trabaja la separación entre la razón y los
sentidos, Spinoza también los diferencia, pero no desestima a ninguno de los
dos, por el mismo hecho que toda sustancia es finalmente un atributo de Dios.
“Un cuerpo no es limitado por un pensamiento, no un pensamiento por un cuerpo”.
(Spinoza, 1980, p. 29)
El concepto de idea es otro de los
trabajados por Spinoza, definiéndolo como una acción del alma, de carácter
indefinido, debido a que no se ve limitada por la naturaleza de la cosa que
representa, pues no es necesaria que la existencia de esta sea explicita. Sin
embargo, esta es consciente de si misma. Además, Spinoza plantea que “las ideas
de cualquier alma humana son unas adecuadas y otras mutiladas y confusas.”
(Spinoza, 1980, p. 125) Esto lo explica el autor cuando se dedica a hablar de
los afectos. Los cuales son afecciones propias del cuerpo con una carga de
potencialidad, la cual puede dar origen a un actuar o a las pasiones. Siendo lo
primero resultado de una idea adecuada, cuya característica es que a partir de
la misma puede ser concebido y distinguido el efecto que tendrá, mientras que
el alma se encuentra expuesta a las pasiones mientras más ideas inadecuadas se
conciban. Spinoza señala también que toda cosa puede ser causa de alegría,
tristeza o deseo. Siendo estos tres afectos los principales componentes de las
demás pasiones. Es a través de los afectos que Spinoza reafirma la relación que
existe entre el cuerpo y el alma. Él afirma que al imaginar algo que nos causa
cierta sensación el cuerpo reacciona a esto como si se encontrara presente.
Ante lo antes mencionado me pregunto
acerca de cómo se relacionan con el concepto de ética, pues como se encuentra
indicado en el título, es aquello que el autor trata de plantear. Fuera
de la figura de Dios, que es de quien todo surge, es en el planteamiento de los
afectos y las pasiones que le encuentro conexión. Para Spinoza el cómo se
concibe algo se encuentra ligado a los afectos. “Nosotros no intentamos,
queremos, apetecemos ni deseamos algo porque lo juzguemos bueno, sino que, al
contrario, juzgamos que algo es bueno porque lo intentamos, queremos apetecemos
y deseamos." (Spinoza, 1980, p. 132) Es por lo mismo que estos afectan a
todos de diferentes maneras. Sin embargo, cabe resaltar que el juzgar de esta
manera no indica una verdad, pues, como ya se ha indicado las pasiones son
resultado de ideas inadecuadas. Es debido a esto último que Spinoza regresa a
la idea de Dios como causa efectiva. Pues, si se tiene conciencia del por qué
se actúa, el individuo evita caer en pasiones y tiende a las acciones que traen
consigo las ideas adecuadas. A a a a a a a a a a a a a a a a a a
A a a a a a a a a a
Referencias
Spinoza, B. (1980). “Ética demostrada
según el orden geométrico”. Madrid: Editorial Nacional.
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